Cal Gramenet

pajqheurmtbmfi2dgd3qpkhjv0chnh7qo.jpg

Sobre el interés de un grupo de personas arraigadas en Sant Coloma de Gramenet, historicamente comprometidas en la evolución social de la ciudad, para promover un modelo alternativo de alojamiento basado en la convivencia en común que permita compartir, de forma solidaria, las necesidades de atención y asistencia personal en un proceso digno de envejecimiento activo.

Como consecuencia del proceso de migración interna que se produjo en España durante las décadas 1960/1970, en especial hacia el País Vasco y Cataluña, la población de Santa Coloma de Gramenet se incrementó de forma exponencial agravada por la falta de previsión urbanística y ausencia de servicios públicos. En este contexto la necesidad hizo virtud en la conciencia social de los emigrantes en general y los jóvenes en particular que se puso de manifiesto en las luchas vecinales por mejorar las condiciones de vida en una ciudad desestructurada reclamando mejoras en los servicios básicos, como la asistencia sanitaria (Ambulatorio), los transportes públicos (Autobuses), las vías públicas, la educación (Escuelas Públicas), mercados de abastos e instalaciones deportivas, cuyo déficit dio lugar al proceso de elaboración del Plan Popular posteriormente ejectuado por los Gobiernos municipales electos a partir del acceso a la democracia.

La mayoría de personas participes en aquel largo proceso de mejora urbana y cohesión social han mantenido su residencia y vinculación activa en la evolución política, asociativa y cultural de la ciudad contribuyendo con su compromiso personal a dinamizar la vida local. La evolución socioeconómica del país no ha resuelto los déficits sociales que, en materia de acceso a la vivienda y la necesaria protección de los derechos de las personas, presenta nuestra ciudad caracterizada por una gran densidad de población en un término municipal reducido, carente de zona y actividad industrial, configurado básicamente por su carácter residencial con altos niveles de desempleo y con elevados índices de pobreza que precisan mayores recursos de ayuda social.

En nuestra ciudad la población mayor de 65 años alcanza al 23% de la población, la mayoria pensionistas de la SS, entre los que se incluyen los interesados en este proyecto, que tras una serena reflexión de las necesidades presentes y futuras sobre los niveles de asistencia personal que determina el progresivo envejecimiento de la población, en relación con la tipología de servicios sociales que ofrece la ciudad, han constatado la insuficiencia de recursos públicos para atende las necesidades de este sector de la sociedad en tanto que se limita a ofrecer servicios personalesde soporte domiciliario o de residencia asistida que, bàsicamente, supone un aislamiento social sin otra alternativa más eficiente y digna que, desde la perspectiva de un envejecimineto activo, resulta más respetuoso e integrador mantener a las personas mayores vinculadas a su entorno habitual y a su actividad arraigada en la evolución de la ciudad adaptando las condiciones de vida y de residencia con servicios compartidos.

En este contexto la reflexión de este colectivo se concreta en la voluntad de mantener el compromiso social y compartir, en común y de forma solidaria, las necesidades que puedan derivarse de la progresiva disminución de las capacidades mediante el acceso a un modelo de vivienda que permita el soporte en un marco de relación personal directo en un entorno habitual de confianza al que se siente vinculado más allà d el afamilia o un centro asistencial que le resulta ajeno.